La Nissan Serena (y su hermana la Vanette Cargo) de primera generación es una furgoneta legendaria: indestructible, versátil y con una mecánica dura como pocas. Sin embargo, como todo vehículo de los años 90, no está exenta de ciertas decisiones de diseño en el sistema de climatización que dificultan enormemente el mantenimiento rutinario.
Uno de los problemas más frustrantes que encontramos al mantener este modelo es la ubicación original del filtro de polen (o filtro de habitáculo). En este artículo analizamos por qué el diseño de fábrica es ineficiente y cómo realizar una adaptación técnica tan sencilla como efectiva para resolverlo definitivamente.
Esta adaptación que aparece es solo un prototipo para comprobar su eficiencia y utilidad, luego de pasar las pruebas físicas de campo, en vivo, se procederá a la adaptación de dos gavetas verticales en cada una de las entradas al blower desde los diferentes conductos, el exterior y el de recirculación.
Es fundamental ahora el de entrada desde el exterior por donde entra la mayor cantidad de contaminantes hacia la cabina del auto. El de recirculación forma parte de un segundo filtro que elimina lo que se extrae desde el interior para que no retorne por los conductos de ventilación ni contamine o ensucie el blower, evaporador y calefactor.
En otro artículo se dejará testimonio de la colocación adaptada de las dos gavetas con los filtros de polen.
El Problema de Origen: Un Mantenimiento Casi Imposible
En la configuración original pensada por los ingenieros de la época, el filtro de polen se ubica internamente, muy adentrado en el conjunto del climatizador, pegado al radiador evaporador del aire acondicionado y por detrás de la turbina (blower).
Esto provoca dos inconvenientes gravísimos:
- Complejidad absurda para cambiarlo: Para sustituir el filtro según el manual original, prácticamente hay que desmontar la caja del evaporador, lo que en la práctica implica retirar el gas refrigerante del circuito de aire acondicionado y desmontar gran parte del salpicadero. Debido a esto, la mayoría de los usuarios terminan circulando con el filtro colmatado de por vida o deciden retirarlo sin reponerlo.
- Entrada de suciedad a la turbina: Al estar el filtro colocado después del ventilador, las hojas, polvo, polen y residuos que entran por el morro del vehículo colisionan directamente contra las palas del blower. Esto genera desequilibrios mecánicos, ruidos por obstrucción y una cámara de suciedad que acaba favoreciendo la congelación del evaporador (provocando disparos del termostato del compresor).
La Solución Técnica: Filtrado en la Toma de Aspiración Exterior
La solución óptima consiste en desplazar el punto de filtrado a la boca de entrada exterior del aire, justo en el acoplamiento previo a la turbina de ventilación.
Al interceptar el aire en el punto exacto de entrada desde el morro, protegemos todo el sistema activo (ventilador + evaporador) y convertimos una tarea de horas en un mantenimiento de menos de 5 minutos.
Materiales Necesarios para la Adaptación
- Filtro de polen de densidad adecuada: Adaptado o recortado a la medida de la boca de la caja de aire.
- Tira/Junta de Nitrilo: Esencial para confeccionar un sellado perimetral flexible y hermético.
- Herramientas manuales básicas: Destornillador y cúter.
Paso a Paso de la Modificación
- Desacoplar el conducto de la boca frontal: Se retira la junta/conducto que comunica la toma de aire exterior del morro del coche con la carcasa del soplador (blower).
- Sellado con Nitrilo: Se reviste el perimétro del encaje del filtro con una tira de nitrilo. Esto absorbe las vibraciones del chasis, evita ruidos parásitos y garantiza que no haya fugas de aire sin filtrar (bypass) por los bordes debido a la depresión que genera la turbina.
- Instalación del elemento filtrante: Se encaja el filtro de polen en el soporte adaptado, asegurando que no interfiera con el recorrido de la trampilla de recirculación interna.
- Verificación de la trampilla de recirculación: Se comprueba el movimiento de la mariposa:
- Modo Recirculación (Aire interior): La trampilla sella la toma exterior. El flujo interno de la cabina recircula libremente.
- Modo Entrada Exterior: La trampilla abre la boca frontal y obliga a todo el flujo de aire procedente del exterior a pasar a través del nuevo filtro.
Verificación de Rendimiento y Flujo de Aire
Tras realizar la adaptación, se han ejecutado las correspondientes pruebas de caudal (airflow) en la cabina:
- Soplado y caudal: Al activar las distintas velocidades del ventilador, la masa filtrante introducida no genera una caída de presión excesiva (head loss). El caudal de aire hacia las toberas del habitáculo se mantiene fuerte, limpio y uniforme.
- Protección activa: El polvo y el polen quedan retenidos inmediatamente al entrar por el frontal, manteniendo las aspas del blower y las aletas del evaporador totalmente impecables.
Conclusiones
Esta modificación demuestra cómo con un enfoque práctico de taller se puede corregir un fallo estructural de diseño en un vehículo clásico:
- Mantenimiento ultra-rápido: Se sustituye el filtro en minutos accediendo directamente desde el conducto frontal, sin tocar el gas del A/C ni desmontar el evaporador.
- Mayor durabilidad del climatizador: Protege la turbina y evita malos olores por acumulación de materia orgánica en el radiador del aire acondicionado.
¿Tienes una Nissan Serena o Vanette Cargo en el taller? Esta es una de las mejores mejoras que puedes hacerle para mantener la calidad del aire interior y la salud de su sistema de climatización.
